El Nissan Patrol, vehículo todo terreno civil, que pintado de color blanco United Nations, y decorado con unos adhesivos en azul y blanco, muy bonitos con el logotipo de ONU, salió de la Base Española de Mostar en dirección a Stolac, lo hacía por que así se lo habían ordenado, como Fuerza Armada en misión humanitaria.
Allí esperaban las fuerzas beligerantes para llegar a un acuerdo más sobre la matanza étnica.
La velocidad no era lenta, a pesar de como estaban las carreteras y en esos días, a pesar del frío, no había heladas por esa zona, pero el sol era muy débil, aunque se empeñaba en molestar la vista.
A esas horas el conductor del todo terreno se acordó de las gafas de sol que se había comprado en la Base Aérea de Zaragoza, antes de subir con su vehículo a uno de los aviones Hércules C-130 que dormitaban bajo el Ala 31, esa unidad de Transporte Aéreo del Ejército del Aire español, tan nueva, tan vieja.´
Introdujo la tercera velocidad y el vehículo respondió con un rugido potente, aceleró y retomó una cuesta que terminaba en una suave bajada al valle.
Consiguió llegar hasta la altura de puente a una velocidad de 70 kilómetros por hora y en ese momento, en la subida, el conductor echó mano del bolsillo derecho del pantalón del uniforme de Soldado Casco Azul. Allí estaban las gafas de piloto aéreo, esas gafas que le habían costado 10 Euros, lo mismo que una mina antipersona.
Llovía, hacía tiempo que estaba lloviendo, pero realmente era tan importante lo que estaba viendo el operador de enlace, que su interés por recabar información le convertía en un ser insensible a la lluvia. Quizá el haber estado noches enteras durmiendo en zanjas llenas de agua, le permitía, dentro de su mente manipulada, concentrarse en su trabajo y sentir un extraño placer a la lluvia. a pesar de que realmente, el motivo de su satisfacción, era que a esa altura, oculto en la montaña, vestido con un traje de neopreno y gore-tex que le convertía en impermeable y a la vez reducía su firma calorífica corporal, cosas de los visores nocturnos. Era completamente invisible para cualquiera y más aun, cuando esa lluvia hacía que ningun soldado que observaba allí en lo alto de la colina, mirase hacia arriba. Mas le valía al operador y su acompañante permanecer ocultos, ya que en caso de ser descubierto, nadie podría explicar que hacía un equipo SOAC, operando en los balcanes, sobre todo, cuando aún no había sido televisado por todo el mundo, el famoso vídeo-reportaje sobre los campos de internamiento de esa guerra de exterminio etnico. Cristianos contra musulmanes en pleno corazón de europa.
El operador, a través de su visor, permanecía al acecho de los movimientos de esos cuatro camiones aparcados al lado de la carretera y de las idas y venidas de los soldados cargando esas cajas en sus camiones militares.
No era extraño ver camiones en ese lugar, a pesar de las horas de la madrugada, el tiempo que hacía y el frío. Pero era un país en guerra, étnica, política y unas cuantas cosas más que no recuerdo, a pesar de haber recibido un curso rápido sobre el país en la sala "breafing" del portaaviones.
Era normal ver camiones que habían sido confiscados, asaltados o robados por las fuerzas militares serbias, croatas o bosnias. Daba igual, allí luchaban todos y sufrieron todos los inocentes.
Esos camiones no eran como los que habían visto en otras "visitas guiadas", nombre en clave dado a las inserciones HALO efectuadas en Herzegovina entre 1992 y 1993.
felices años de Olimpiadas en Barcelona.
los camiones que se paraban de ayuda humanitaria estaban perfectamente identificados, aunque una vez vaciados, el remolque se quemaba o destruía.
Estos Camiones transportaban cajas, perfectamente empaquetadas para su transporte, protegidas y ordenadas, en unos vehículos nuevos, con matricula nuevas de diferentes nacionalides.
Todo esto y algunos detalles más estuvieron en la mesa de operaciones en formato Din A4, como manda las ordenes, al día siguiente. Ahora los aerotaxis funcionan muy bien; llamabas por vía 3G, en media hora aparecía un helicóptero te recogía y volvías a por una ducha caliente y comida. En 1992, la población civil no tenía acceso a los satélites, hasta que las compañías telefónicas se sentaron a negociar con los departamentos de defensa. Parecía que comenzaba a tomar forma el hecho de que en la guerras de los balcanes, alguien tenía dinero y ganas en comprar y plantar minas antipersona en esa maravillosa porción de Europa.
Ese día el operador del tercer equipo SOAC, se dejó relajar dejando que el sol tenue de invierno le acariciase el rostro, sonrió.
Su compañero de viaje le devolvió la mirada y también se puso sus gafas de sol.
los dos a la vez, miraron hacia la izquierda para ver la población, quedaban 600 metros, pero tan sólo 50 para llegar a cruzar esa línea delgada de sedal resistente a 7 kilos de fuerza, que atravesaba la carretera a una altura de 30 centímetros; el sol seguía allí, iluminando la escena; el cordel ya no estaba, liberando el seguro del artefacto.
Cuando se rompió el sedal bajo las ruedas,
El sargento primero Santiago Serrano Díaz, de 28 años, y el cabo Antonio Bascuñana Olea, de 19 ya no les molestaba el sol en la cara.
Actualmente, se venden 10 millones de minas antipersona al año.
hay no más de 100 empresas en el mundo fabricante de este tipo de bombas, en sus diferentes modalidades. Su coste de producción puede llegar a los tres euros por unidad y la venta ronda los 18 euros hasta las de unos 900 euros.
la comunidad internacional, suele pagar, no se bien de donde, investiguen ustedes, al país que use sus soldados para quitar minas, unos 200 a 300 euros por artefacto certificado de su extracción.
España, fabricó minas antipersona para la guerra croata-serbia. 4,5 millones estaría bien como cifra, sobre todo si luego me pagan 200 euros por quitarlas. Multiplicación.
No importa que dos seres humanos mueran por ir a ver un intercambio de muertos y prisioneros. Antaño era sagrado en la guerra retirar los muertos y heridos sin cometer crimen.
Estas reuniones entre los contendientes en la zona fueron animados desde un principio por el general español Luis Martínez Coll, adjunto al jefe de los cascos azules en Bosnia-Herzegovina.
Ese matiz histórico desde antes de las guerras púnicas, debería conocerlo bien el Coronel Francisco Javier Zorzo, ya que al preguntarle un periodista por el incidente, este contesto:
"La Virgen del Carmen y la Virgen de Maribor nos han salvado por esta vez. Es no sólo el incidente más grave que hemos sufrido desde que estamos aquí, sino que, en realidad, es el primer incidente".
Palabras históricas en el Cuartel de Divulje, a 23 kilómetros de Split, bonito puerto histórico y turístico ahora y antes de esa guerra. No lo he visitado después.
La pregunta es si a "primer incidente", se refería al ataque con mina antipersona que sufrieron esos militares en mision de ayuda humanitaria, o a que realmente esa comparecencias de los cascos azules eran para observar como expulsaban a cientos de personas de donde habían estado viviendo, en algunos casos, varias generaciones. Familias enteras. Algunas, sin tener a dónde ir, marchaba a los campos y bosques y no pocos encontraron esos campos sembrados de minas. Algunas de ellas, españolas.
Imaginaros vuestro Nissan Patrol a una velocidad, pasar por encima de una mina, tal vez fabricada por una empresa española. Hablaré yo primero, por si hay minas.
Mensaje de Nicolás Maduro al pueblo de los Estados Unidos
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En castellano con subtítulos en inglés People from #USA, I ask for your
support in order to reject the interference of Donald Trump's
administration which ...
Hace 7 años

1 comentario:
Hola. Soy Esther. Y es genial que te hayas decidido ha crear un blog para contar tus experiéncias en la guerra, con el fin de dar un poco de luz en esta brecha luminosa que poco a poco se va habriendo paso en la oscuridad creada por unos pocos para, a costa del sacrificio de personas inocentes, sacar ingentes beneficios. Son los llamados enemigos de la humanidad, y me alegro que haya personas como tú haciendo camino.
Mucho ánimo.
Esther.
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