sábado, 12 de julio de 2008

PATERAS

La Paz, ese momento que algunos no han conocido nunca y otros que ya conocen, no quieren convivir con ella. Esa sensación que cuando llega, te hace sentir la angustia de no saber cuando se marchará y aún así, vives angustiado esperándola.
La Paz, el nombre de un estado, un episodio de la vida, que no existiría en la humanidad, si ésta no hubiese inventado La Guerra.
Un día, cuando tu hijo cumple 11 años, al amanecer, queda con sus amigos a las afueras del pueblo. Una vez reunídos, se las ingenian para viajar hasta la frontera de Francia, en Puigcerdá. Desde la estación de tren, caminan por separado y vuelven a reunirse en los lavabos de una estación de descanso de la autopista. Un gran centro donde paran un elevado numero de conductores que van a Francia o a otros países de de Europa e incluso a Asía y Oriente. Vehículos de todo tipo, motos, coches, caravanas, autocares y camiones de todo tipo.
Aquí, en tu pais, la economía a bajado mucho desde la ultima crisis, tu marido ya no trabaja y tu te dedicas a cuidar de los niños más pequeños de la familia, ya que tu hermana y tu cuñados se fueron a Francia a buscar mejores sueldos, dejándote a cargo a su bebé. De vez en cuando recibes una transferencia de dinero desde francia, pero no es suficiente una vez repartido con tu familia.
Una vez de noche, cuando los camioneros ya han visto demasiada televisión o estan cansados simplemente de conducir o gastar sus primas en esos bares de carretera, cuando ya duermen en sus cabinas preparadas, tu hijo, que ha permanecido escondido durante la tarde, se acerca rápido al camión, se cuela bajo su panza, entre los huecos de las ruedas y los amortiguadores y se agarra bien, con miedo, con tensión, sin saber tan siquiera que le espera, los quilometros o el tiempo que tiene que estar ahí "colgado", escondido.
Comienzan sus miedos a tensarle los músculos, sus piernas a temblar y ese vacio de estomago ante el pánico.
El camión arranca después del desayuno y 40.000 kilos de hierro y carga comienza a moverse lentamente, hasta la aduana. Allí, entre ruido de coches y silbatos de los soldados y policías, los perros entrenados husmean y ladran buscando a tu hijo y a muchos más.
Cuando se acerca un perro al camión que transporta a tu hijo, este lo huele y comienza a tirar de la chaqueta de tu hijo, en el segundo bocado al pantalon, no se evita que el can clave un colmillo en su muslo; comienza a sangrar, pero el guardia del perro está más atento a tirar de la correa del canino que de los llantos y quejas de tu hijo.
En ese momento, el camionero, que tambien tiene esposa y tres hijos, baja del camión, rodeado por cuatros soldados y cinco policías y al ver a tu hijo al lado de la rueda de su camión, comienza a pegarle y a insultarle y a gritarle.
En tu hijo comienza un estado de nervios, angustia y dolor, tristeza y miedo; mucho miedo.
La pierna duele y no para de sangrar, borbotones pequeños, pero es sangre de tu hijo la que empapa el suelo del control.
El policía comienza a buscar entre los bolsillos de tu hijo, le dice a otro policia, que está sangrando y éste contesta que se lo habrá hecho en camión y que se lo tiene merecido.
Han pasado 40 minutos y nadie le ha cogido de la mano, nadie le ha puesto una mano por encima del hombro, nadie lo ha tranquilizado, ofreciendole agua o alimento, tiembla y su pierna sigue sangrando. Ahora parece que ya no tiembla pero su mirada es nublada y se siente muy débil, aunque quisiese no podría ni correr 50 metros.
Tu hijo, con 11 años, no está escuchando tu voz ni tan siquiera palabras de buen tono. Solo ve armas, uniformes, perros y alambradas.
A la hora y media un chico joven, se le acerca, vestido con una camiseta blanca y una cruz roja en la espalda, lleva guantes de latex pero sonríe, le habla su compañera que sabe su idioma y le tranquiliza. Comienzan a curarle la herida de la pierna, el bocado, ese rasguño con el camión que los agentes escribirán en el informe oficial: "Herida en el muslo derecho a consecuencia de los hierros de los bajos del camión", "normal, ese no es sitio para viajar", dirá un experto.
Una hora y media después el muslo escuece, quizá por el yodo que le han puesto en la herida, aquí a los veinte minutos de no atendernos en Urgencias, comenzamos a quejarnos.
Un mes despues, al atardecer, tu hijo con doce años se sienta en el árbol que teneis enfrente de tu casa, en tu pueblo. Tu hijo está rodeado de viejos y mayores, de niños de su edad y pequeños, las mujeres tambien están sentadas, pero unos metros más lejos de los hombres.
escuchas la historia de tu hijo contada por él, advierte a los mas pequeños que no deben acercarse a la frontera, que sus vecinos son gentes hostiles, que no los quieren, a pesar de que el presidente de allí dice que ayudan a la economía. Planta en la mirada, la semilla del rencor y el odio, rriega con su historia, resignación en unos, revancha en otros.
Aun así, aqui, cuando ya has terminado de cenar, enciendes la televisión y mandas a tu mujer que encienda el aire acondicionado, comentas que coche tan estupendo ha salido en el anuncio de ayer, no te acuerdas de los 50 euros que te gastaste en celebrar la eurocopa y piensas en que te vas a gastar los millones de esa loteria que recauda miles de millones, gracias a nosotros. Que casualidad que aún sollando en millones que no tienes todavía, no cabe en tus pensamientos, ayudar a los más pobres. No nos movemos TODOS, pero el día que lo hagamos, mis palabras y mis pensamientos cambiarán de ser utopía a realidad.
Un aplauso para el Presidente del Gobierno Español, esperemos que sean sinceras pues yo pocas cosas creo si no las veo como dicen, aunque soñar en sueños lo adoro. Si son reales, les llamo pesadillas. Un abrazo y tranquila, no es tu hijo.


Localizado el niño que viajó a España oculto bajo un camión
Escrito por Efe
jueves, 04 de octubre de 2007
Agentes de la Guardia Civil de Fuente del Maestre (Badajoz) han localizado a un menor marroquí sin documentación, que viajó desde la ciudad marroquí de Tánger hasta la localidad pacense de Feria en los bajos de un camión.
Según informó ayer la Delegación del Gobierno en Extremadura, el menor, de 16 años, se encontraba deambulando por las cercanías de Feria, cuando fue identificado por los agentes, a los cuales relató su viaje escondido en los bajos de un camión, desde Marruecos hasta Algeciras y posteriormente hasta Feria.
El menor fue trasladado al Centro de Acogida de Menores San Juan Bautista de la capital pacense.
http://www.elmundo.es/cronica/2002/358/1030350483.html

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