viernes, 28 de noviembre de 2008

La Nueva Biblia

La Fé, tenerla o no tenerla.
El régimen, al que nos tenía acostumbrado el Imperio Norteamericano, ha acabado. ¿Será cierto, lo que creo, sueña el señor Obama, cuando duerme en su domicilio de la Avenida Pensylvania? Es posible que mañana se levante y llame a un teléfono móvil cubano, pidiendo cita en la Isla, llevando como regalo un tractor John Deere, para derribar vallas militares. A ver si coincide en el hotel con el presidente Dmitri Medvédev. A lo mejor terminan desayunando juntos en el malecon y deciden utilizar ambas flotas contra los piratas de los mares del sur.
Ahora sólo falta que los atentados perpetrados en Bombay quede en un guión de película de una sóla parte, por que si ahora por este lado se deciden cosas buenas, que en el otro contengan a los lobos hambrientos de coger las riendas de la era neonuclear.
La inmigración, esa manera de expansión por necesidad, la recibo con curiosidad y dicho de paso, como la mejor oportunidad de aprender de otros pueblos, esperando poder enseñarles todo lo que mis cortas posibilidades pueden. Si alguien todavía esta con las manos en la cabeza y clamando al cielo por la ola de pateras, que eche mano de la historia y recuerde la epoca del colonialismo, (sin irme al año 1492). Si un día los líderes de nuestros pueblos se únen de verdad por los intereses comunes, aunque sea viajando con tu flotilla de buques de guerra, no atacando o provocando a nadie, ese día veré mucha fé. Llegada la hora, habrá que comenzar a escribir la nueva biblia y en esta, por favor, que sea para todos.

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